Como
un dibujo se movía Juan, lejos de presentar matices se mostraba
simple, no le gustaba las cosas aparatosas, como él decía.
El
color gris era su preferido y su forma de hacer las cosas. La rutina
daba forma a su vida pero critico con lo que le rodea, no aportaba
soluciones porque las consideraba obvias.
Su
bigote esconde los movimientos de los labios, parece farfullar las
palabras, conlleva una pregunta del interlocutor para aclarar lo que
había oído.
Aparenta
una edad mayor a la que dice su carnet de identidad.
Cuando
pasea los movimientos no son armónicos, tiene variaciones, desde los
pasos de película de dibujos animados a los dubitativos. Para los
espectadores de las terrazas de los bares da mucho juego, el
comentario esta asegurado. Soltero empedernido huyendo de cualquier
relación, le añadía un carácter misogino.
Elegía
del cine, del que era muy habitual, las últimas filas para pasar
desapercibido. Estando leyendo una carta enviada por el ministerio de
hacienda, le entro un picor en el ojo, llevo la mano, con la que
sujetaba el folio hacía su ojo. Un corte recibe su frente por la que
empieza a sangrar en abundancia. El color rojo cambia su monocolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario