lunes, 20 de noviembre de 2017

LA SORPRESA





Luis es un gran ilusionista, con las palabras logra hacer transformaciones que dejan, boquiabiertos a su público o interlocutores. Siempre es buscado para realizar esos números que parecen mágicos. Todo el mundo desea ser engañado para que de la sorpresa salga una sonrisa, al final esta hace aparecer un estado de animo próximo a la felicidad. Meta a seguir en el caso de todas las personas. No importa si el numero lo has visto varias veces, el objetivo es la aparición de una mueca alegre en nuestra cara. Aquí comienza todo el misterio.
Luis sabe de ello y su habilidad consiste en trasformar un truco nuevo, en otro novedoso, siendo su base la misma.
En un banco de la calle hay un hombre, sentado con una chistera. A su paso se quita el mismo y extrae un conejo, como no, de goma. Luis sonríe y le guiña un ojo. Sigue su camino y al pasar por un jardín cercano un ruido, precede a un surtidor de agua, proyectado con gran fuerza. El resultado es que queda empapado a la vez que es proyectado hacía atrás.
Toca volver a casa y cambiarse de ropa. El problema está, sus papeles estas mojados.

jueves, 16 de noviembre de 2017

LA SILLA DE JUAN





Juan se levanta de la silla, cuantas horas ha estado sentada en ella. Se pone a pensar en ello y le salen muchas horas. En ese espacio ha tenido una parte de su vida, le ha acogido y ha sentido todas las alegrías, frustraciones, malos momentos.
Desde su madera y su cojín le han valido para muchas cosas. Le han visto comer, reír, llorar. Su pintura muestra los desconchones de algunas situaciones de rabia o de movimientos mecánicos, hasta chocar con la mesa que la recoge.
Como cuando coloco unas bases de fieltro adhesivo para evitar el roce con la tarima.
A veces recordamos un olor olor y nos trasporta al pasado donde aparecía el mismo o una música que también tiene la capacidad de trasportar a otro tiempo. Sin embargo en el aspecto visual, olvidamos todo lo que nos ayuda a facilitar la vida. Juan corre la misma delante atrás para hacer uso de ella pero es un elemento sin valor, aunque sea facilitador de experiencias, allí desarrolladas. Es una silla pintada de negro, recoge el polvo con mucha facilidad, pero la tersura, áspera, no invita a limpiarla con frecuencia.
Juan se da cuenta de su utilidad, pero olvida.

LA DISCUSIÓN





Luis tiene una discusión con su amigo Juan. Quien lo pueda ver desde fuera, puede afirmar que es una tontería por lo que se encuentran en esa posición, pero ellos, dentro de la misma se van acalorando y comienzan a sacar cosas del pasado, precisamente las que más daño pueden hacer. En el transcurso de la misma, van saliendo otras cosas, como quien abre la puesta de un armario atestado de cosas, en que van cayendo una detrás de otra, sin control. Solo puedes ver que la habitación se ha llenado de trastos y tocara colocarlos poco a poco, con la consiguiente incomodidad de la nueva colocación.
El sentimiento parece irreconciliable, han salido demasiadas cosas, aparentemente ocultas y que no deberían estar aguardando espacio y turno de salida.
Juan y Luis se miran a los ojos, tristemente cerrados, como queriendo interiorizar las diferentes situaciones. Ambos han abierto esas puertas y se dan cuenta que ya no queda nada en el interior. Se dan un abrazo y se ríen de como han estado guardando tantas cosas, ocupando el espacio de otras cosas, han sabido darle la vuelta a la tortilla para encontrarse mejor. Lo que guardaban no era necesario para ellos.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

EL INVESTIGADOR






Juan se considera un investigador, no se conforma con la primera respuesta que se le ofrece. Esa curiosidad, le lleva a complicarse, un tanto, su vida. Ese punto de reflexión le lleva a no dar nada por sentado. Quiere corroborar que las cosas son de esa manera, esto le lleva a espacios de duda, continua. Difícilmente acepta decir si o no. La palabra es depende.
No le importa tener pocos amigos, pero cuando esta con ellos se siente reafirmado y su autoestima crece. Al pensar que su pensamiento es el correcto, le lleva a unos aspectos de rigidez mental. Pero pide para los demás, lo que él se exige para si mismo.
Las consultas en diferentes medios, sobre cualquier cosa, le expresan como una persona inquieta.
Esa inquietud le lleva a posiciones muy contrapuestas, pues dependiendo de la fuente o fuentes consultadas, tienen una realidad muy distinta de la que debe ser en realidad.
La distorsión, por tanto, tampoco llega a ser una gran amiga, o compañera en el devenir de la vida personal. Muy al contrario puede llegar al enmarañamiento, con un resultado muy confuso.
Juan ha elegido este camino, solo descubrirá la belleza del mismo,con su saber estar.