Juan
dejo de buscar trabajo y elige el camino de pedir ayuda en un supermercado,
sobre un cartón expresa su necesidad o frustración. Se sienta y espera una
ayuda que no siempre llega o es en forma de monedad de cobre que no llegan a
equiparar a una metálica color plata, más valiosa. Pero piensa que un gran
conjunto de pequeñas forman una grande.
Cuando
lleva una hora siente sus músculos contraídos, necesita levantarse y quizás
evacuar su orina. Se levanta y va hacía un bar. Cercano, para pedir ir al
servicio, de mala gana el camarero le dice que solo es para clientes, Juan le
contesta que esta pidiendo en el supermercado, a lo cual hace la vista gorda.
Tras
hacer su necesidad, le da las gracias y vuelve donde esta el cartel abandonado.
Toma su posición anterior y espera que salga mejor que las pocas monedas
recogidas.
Pero
el día termina como empezó, con miseria. Entumecido y defraudado, pues tuvo que
soportar comentarios a su situación.
Juan
marcho a casa pensando que no merecía la pena, pero por otro lado no conseguía
nada lamentándose.
Juan
dice que lo mejor será probar en otro sitio nuevo. Mañana vera donde.