jueves, 30 de junio de 2016

LA ALTERNATIVA DE JUAN




Juan dejo de buscar trabajo y elige el camino de pedir ayuda en un supermercado, sobre un cartón expresa su necesidad o frustración. Se sienta y espera una ayuda que no siempre llega o es en forma de monedad de cobre que no llegan a equiparar a una metálica color plata, más valiosa. Pero piensa que un gran conjunto de pequeñas forman una grande.
Cuando lleva una hora siente sus músculos contraídos, necesita levantarse y quizás evacuar su orina. Se levanta y va hacía un bar. Cercano, para pedir ir al servicio, de mala gana el camarero le dice que solo es para clientes, Juan le contesta que esta pidiendo en el supermercado, a lo cual hace la vista gorda.
Tras hacer su necesidad, le da las gracias y vuelve donde esta el cartel abandonado. Toma su posición anterior y espera que salga mejor que las pocas monedas recogidas.
Pero el día termina como empezó, con miseria. Entumecido y defraudado, pues tuvo que soportar comentarios a su situación.
Juan marcho a casa pensando que no merecía la pena, pero por otro lado no conseguía nada lamentándose.

Juan dice que lo mejor será probar en otro sitio nuevo. Mañana vera donde.

miércoles, 29 de junio de 2016

UNA NOCHE DE INSOMNIO




Quizás la mañana termino con la noche, así piensa Juan que ha tenido una noche en vela.
Esta en una ensoñación que le impide saber donde esta la realidad. El despertador ha iniciado su música y es hora de ir al trabajo.
Busca la ducha como un reparador, pero apenas siente el agua, tiene que elegir las notas frías para sentir la nueva experiencia.
Por fin responde pero cuando espera que la cafetera indique su trabajo realizado, entorna sus ojos, en la búsqueda del pasado onírico, que no lo ha cumplido correctamente.
Los interrogantes no se convirtieron en respuestas de ahí su incertidumbre. Toma el metro para ir a su función diaria, pero sigue sin ver ni notar si el mismo esta lleno o vacio.
Juan, en su inercia, baja  del transporte. A cuatrocientos metros esta su oficina, apenas saluda a compañeros y se dirige a su mesa, para comprobar las tareas que tiene para hoy. Vaya en media hora reunión de trabajo, se dirige al servicio para remojar su cara en busca del frescor que su cabeza no encuentra.

Lo peor, siente, es que sea por una noche de trashumancia de ideas, que no se terminan de colocar nunca.  

martes, 28 de junio de 2016

EL S




El silo quedo encerrado en la parte exterior de la ciudad. Como un símbolo de otros tiempos, luce con una estructura mecánica, incluida posteriormente, para darle un aire de modernidad. A la antigua acumulación de grano, ahora los alimentos vienen de los supermercados y no es necesario que surgen unos nuevos almacenes. Parece como si todo estuviera manufacturado y listo para el consumo.
No es un dominio de las grandes urbes, pues la comunicación lleva a cualquier punto del planeta y por tanto, las costumbres se convierten en lo mismo, se come lo mismo en América que en Europa. Es la globalización que nos lleva en un gran globo, en el globo terráqueo.
La comunicación se reduce y solo las personas mayores aprovechan para hablar con la primera persona que encuentran, surge la necesidad de comunicar donde siempre hay recelos y necesitamos los seguros para todo, hasta para morir.
Lo más curioso es que se ha inoculado como un virus y aceptamos la novedad, como normalidad, nuestras cabezas tienen poco que hacer.

El viejo almacen se ha convertido en un espacio decorativo, como las estatuas que ponen en las rotondas de los nuevos accesos. Todo es nuevo, que bien estamos.

lunes, 27 de junio de 2016

EL BUCLE

Al menos hoy luce el sol, podrá acercarse a dar un paseo por el campo.
Juan necesita salir de su circulo cerrado, de ese los pensamientos son tan recurrentes que se convierten en una especie de bucle. Donde des al botón que des, aparece el mismo pensamiento.
Por ello se dirige a la proxima estación elige el tren de cercanías, adecuado y saca un billete en la maquina. Ya no quedan taquilleros donde poder cambiar unas palabras, mientras la maquina imprime el billete, ahora es la soledad del cliente, con el dialogo, con la pantalla. Y con el razonamiento de si lo estaré haciendo bien, con la tarjeta de crédito de por medio.
Juan parece convencido de haberlo realizado correctamente. Así que a buscar en que anden encontrara su destino. La espera no es larga solo son diez minutos que le sacaran del espacio, no del pensamiento. Ocupa un asiento en la ventana. Y trata de distraer a su cabeza. Dos revisores avanzan hacía él, solicitando los billetes, al mostrar Juan el mismo, le indican que no es valido para este trayecto.

Juan se ruboriza y pregunta que quiere ir a el nombre de la estación. 
No es el sentido.

viernes, 17 de junio de 2016

EL OLVIDO




Alguna vez busco sus cosas en sitios infrecuentes, por ver si pudiera habersele pasado por la cabeza, el dejar algo que no encontraba.
Juan se fué obsesionando con el tema pues, consideraba, que le suele ocurrir con frecuencia. El siempre ha sido una persona despistada, porque no hacía mucho apremio de las cosas que realiza.
Tras hablarlo con amigos, le indican que vaya al medico para que le recete la quimica necesaria para corregir el problema.
Aquí inicio el cambio de su vida, despues de pedir cita con su medico de familia, que le realiza unas preguntas sencillas para ver el grado de retentiva, le dice que tiene que pedir cita para el neurologo, para valorar su grado de olvido.
Tiene suerte y la cita es en un mes, coloca el papel de la citación en la puerta de entrada, como si fuera un recordatorio necesario, pero para que ha puesto ese papel en la puerta, luego lo leera. Evidentemente llego el día de la cita y se olvido del mismo y del papel que lo recordaba. Hasta que llamaron sus hijos para interesarse por el resultado de la consulta.

Juan reconoce no saber de que cosa le hablan.

jueves, 16 de junio de 2016

ATARDECER




Aun hoy es de día. La tierra no ha terminado de dar el giro que oscurece la energía del sol. Es el momento donde los tonos naranjas han realizado su aparición y comienza el cambio de la rotación
Juan está sentado en una terraza callejera pero al final del parque se divisan los colores. Ve como la gente mayor comienza a acelerar su paso para que no les caiga la oscuridad encima, es la consigna del miedo a la falta de luz, pues es como si los fantasmas tomaran cuerpo y por tanto cumplen su función. Hay que evitarles como sea, curiosamente es una consigna que funciona en todas las personas llegada una edad. Los coches siguen su ritmo frenético de arrancar y parar, según los diferentes movimientos producidos en las calles y hasta algún bocinazo sirve de válvula de escape, de alguien que no puede reprimir su impotencia para afrontar las cosas.
Juan disfruta de su bebida mientras espera al amigo perdido en el tiempo pero no en la cabeza.

Intenta recordar cosas que les unieron para sacarlas en cualquier momento de la conversación. El teléfono suena y precisamente dice la imposibilidad de asistir. Mientras las farolas se encienden.

miércoles, 15 de junio de 2016

MARTES




El martes avanza, con el nombre que se le dispuso y la sucesión que se le puso para distinguir unos días de otros y poder identificarlos mejor.
Juan mira al calendario para ver el numero, que a si mismo le identifica.
El despertador, también le ha indicado otro dígito posicionador. Se asea y desayuna para tomar el metro y poder llegar a su trabajo a la hora estipulada.
Otras personas proceden igual pero con otros objetivos. Las lineas del transporte también tienen su denominación y hasta su nombre.
Juan se da cuenta de lo determinativo que es todo. Siente ese encajonamiento que hace que nuestra mente funcione por las diferentes cuadriculas, asumidas como propias, con el concepto de que sino se hace de esta manera seria el coas. Nada podría funcionar sin estas normas creadas. Esta es la teoría general y asumida como propia.

Juan cree que si se plantea todo esto puede encontrarse en el abismo y por tanto padecer una sensación de vertigo, que le puede llegar a tener un malestar generalizado, por ello quiere renunciar a esta idea que ha surgido en su cabeza y deja que sea martes y que son las ocho de la mañana.

martes, 14 de junio de 2016

LA FÉRULA EN LA PIERNA DE JUAN




Que lejos están las cosas cuando te sientes imposibilitado, así piensa Juan, ahora que tiene una pierna entablillada por una férula. Apoya su pierna sobre una blanca mesa de madera sobre un cojín, de esos que se tienen para todo y que no valen para nada.
A su lado el teléfono para responder a los que se interesan por su salud.
Juan está nervioso, no entiende la paciencia, precisamente, la caida que origino su postura actual, se debe a su falta de tranquilidad.
Ahora toca relajarse, si o si. Pero la inercia esta en su disco duro interno y sale para cualquier cosa. Al principio llama a Ana, su mujer, para cualquier cosa, hasta que se da cuenta que no puede seguir en esa postura tras dos gestos de ella, que no pasan desapercibidos. Sus visitas al servicio han sido tantas como miedos han pasado por su cabeza. El bastón de un amigo le dota de una autonomía que tiene, pero, por supuesto, no es la que el quisiera. Su independencia se ha transformado en dependencia, lo cual no le hace muy feliz.

Su gesto se ha inclinado y sus ojos se tornan en busca del sueño que no tiene.

lunes, 13 de junio de 2016

EL LAGARTO




Juan observa al lagarto como se mueve cautelosamente, se mimetiza con el paisaje a su alrededor. Sus movimientos son muy lentos, su estructura corporal no tiene prisa a elegido un insecto que esta entre las flores. Es como si el sol matinal no le halla dotado de la suficiente energía, para moverse con la rapidez que los humanos solemos desarrollar.
Juan esta de vacaciones y ha aprovechado a salir a dar una vuelta por el jardín circundante al hotel. Antes de desayunar. Cuando entra al mismo la actividad en las mesas y recogida de alimentos ya se está ocurriendo. En el fondo hay una mesa vacia, junto a unas macetas artificiales, es allí su destino, con su bandeja de productos que rompan el ayuno nocturno. Junto a él, en la mesa más proxíma, una ancianita esta tomando su almuerzo, pero a una lentitud que recuerda al reptil que ha observado antes. La huesuda mano lleva los alimentos a la boca con una curiosa pasividad, su masticación es lenta. Juan se pregunta si sera por su manera de ser o por la falta de fuerzas para hacerlo más enérgicamente. El caso es, que toma nota, e inicia su ingesta tranquilamente también.

viernes, 3 de junio de 2016

EL GRAN EDIFICIO LLAMADO VIDA




Ayer es ayer, esa es una realidad inamovible, pero lo que no podemos hacer que es ayer, que es pasado, sea determinante en nuestro presente.
Comparemos con una habitación donde cada cosa está en su lugar. Si las cosas están desordenadas podremos tropezar con ellas e incluso caernos. Si nosotros dejamos a nuestros pensamientos, pasados, por en medio. Nosotros tarde o temprano podemos topar con ellos, con diferentes consecuencias. No se trata de ser un obsesivo con la colocación y el orden, pero si saber que una cosa importante es voluminosa y por ello condiciona nuestro presente, que es lo único que tenemos. Lo ocurrido o lo que vendrá no esta en nuestras manos porque, nuestra habitación, no esta cerrada y se interrelaciona con otras muchas, formando la parte de un edificio que se llama vida.
Nosotros somos una parte muy importante del edificio, pero siempre desde nuestro plano, no somos determinantes, pero si cambiamos nuestros pensamientos, como por arte de magia. Influyen en la colectividad. Cuando una persona aprende, el colectivo aprende, tenemos una conexión con el resto de personas y del medio natural.

Papeles que pasan desapercibidos pero que son muy importantes en el gran edificio, llamado vida.

jueves, 2 de junio de 2016

EL OVILLO DE ANA




Entumecida hecha un ovillo en su cama, Ana intenta conseguir su personalidad, al haberse sentido desmembrada por los acontecimientos que en estos días han ocurrido.
Difícilmente encuentra la salida por el enredo mental, manifestado físicamente.
A penas ha conciliado el sueño, múltiples veces ha abierto los ojos en busca de una realidad que la saque de ese bucle, del que parece no poder salir.
Por fin levanta su cuerpo para recobrar una postura que rompa su aletargamiento. Salga de ese capullo, representado por la cama y su envuelta de sabanas y mantas.
Y lentamente, como no, se incorpora a una realidad diferente, donde como en las imágenes, de los insectos, saliendo de su espacio cobertor.
Ana así encuentra una necesidad que la tiene entumecida. Estira sus brazos y sus piernas cogen un ritmo de baile, que la permitan sentir los dedos de las manos y los pies. Mientras abre la ventana en busca del frescor de la mañana, que cambie el espacio cerrado y un aire reconcentrado.

Se ha pasado de ovillo a madeja, parece lo mismo pero, desde luego, no es igual, la realidad ha cambiado. Ana sale del aletargamiento y siente lo que le rodea, hay una diferencia.