viernes, 17 de junio de 2016

EL OLVIDO




Alguna vez busco sus cosas en sitios infrecuentes, por ver si pudiera habersele pasado por la cabeza, el dejar algo que no encontraba.
Juan se fué obsesionando con el tema pues, consideraba, que le suele ocurrir con frecuencia. El siempre ha sido una persona despistada, porque no hacía mucho apremio de las cosas que realiza.
Tras hablarlo con amigos, le indican que vaya al medico para que le recete la quimica necesaria para corregir el problema.
Aquí inicio el cambio de su vida, despues de pedir cita con su medico de familia, que le realiza unas preguntas sencillas para ver el grado de retentiva, le dice que tiene que pedir cita para el neurologo, para valorar su grado de olvido.
Tiene suerte y la cita es en un mes, coloca el papel de la citación en la puerta de entrada, como si fuera un recordatorio necesario, pero para que ha puesto ese papel en la puerta, luego lo leera. Evidentemente llego el día de la cita y se olvido del mismo y del papel que lo recordaba. Hasta que llamaron sus hijos para interesarse por el resultado de la consulta.

Juan reconoce no saber de que cosa le hablan.

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