Al
menos hoy luce el sol, podrá acercarse a dar un paseo por el campo.
Juan
necesita salir de su circulo cerrado, de ese los pensamientos son tan
recurrentes que se convierten en una especie de bucle. Donde des al
botón que des, aparece el mismo pensamiento.
Por
ello se dirige a la proxima estación elige el tren de cercanías,
adecuado y saca un billete en la maquina. Ya no quedan taquilleros
donde poder cambiar unas palabras, mientras la maquina imprime el
billete, ahora es la soledad del cliente, con el dialogo, con la
pantalla. Y con el razonamiento de si lo estaré haciendo bien, con la
tarjeta de crédito de por medio.
Juan
parece convencido de haberlo realizado correctamente. Así que a
buscar en que anden encontrara su destino. La espera no es larga solo
son diez minutos que le sacaran del espacio, no del pensamiento.
Ocupa un asiento en la ventana. Y trata de distraer a su cabeza. Dos
revisores avanzan hacía él, solicitando los billetes, al mostrar Juan el mismo, le indican que no es valido para este trayecto.
Juan
se ruboriza y pregunta que quiere ir a el nombre de la estación.
No
es el sentido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario