miércoles, 26 de octubre de 2016

DOCE DE SEPTIEMBRE




Siempre que llega el doce de septiembre el hombre va a comprar un ramo de flores en el mismo sitio y el mismo tipo de flor. Adjunta una tarjeta con una palabra “Gracias”.

El dueño de la floristería, acostumbrado a hacer esta operación, para cumpleaños, o días señalados. Le pregunta intrigado, es usted una persona agradecida. Asiente con la cabeza abona el servicio y se va. Viendo que no ha obtenido respuesta a su pregunta, se queda intrigado, hasta que consigue averiguar que vecino es y porque manda siempre ese ramo a una persona que murió hace doce años. Se manda a un piso que va cambiando de inquilinos y va sin nombre, por tanto se recibe como un regalo, siempre es al número 43 piso 2 izquierda. La extrañeza es que no va hacía nadie en concreto, Solo esa palabras. Pues cuando se manda un regalo siempre es hacía una persona, pero aun sabiendo que allí ya no hay nadie conocido, sigue enviando el presente floral. Al no haber remite se producen suspicacias en los receptores, por saber quien es el anónimo. Incluso han ido a la floristería a intentar averiguar quien es el remitente. Pero sin recibir respuesta.

No hay comentarios:

Publicar un comentario