lunes, 3 de octubre de 2016

LA PEQUEÑA MANO QUE TIRA HACÍA ATRAS




El niño pequeño va dando la mano a su madre, camino de la escuela. Pero más que dar la misma es un gancho de remolque, ya que tira hacía atrás y se deja llevar, por supuesto con su oposición.
Abandono la cama, porque su madre se lo indicaba, tras subir la persiana de la habitación. Demoraba cualquier acción hasta convertirla en una lentitud pasmosa, es su manera de oponerse a una rutina que no quiere. Él es un chico nervioso que no para quieto y la manera que ha encontrado para rebelarse es lo contrario a como el se manifiesta, habitualmente. Lo cual descontrola a sus padres y llegan al consenso de mostrarle como él, es capaz de comportarse de las dos maneras, por ello le destacan la habilidad para trasformar su manera de ser.
El pequeño Juan no quiere dar su brazo a torcer pero entiende perfectamente el mensaje de sus padres. Éstos ha su vez, modifican la manera de actuar, saben que Juan puede hacerlo, por ello fomentan sus puntos fuertes para utilizarlos para la formación de su personalidad.

La observación de conductas produce resultados mejores que los castigos,  Que solo llevan a irritación de todos los miembros.

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