Juan acoge una idea que le ha
dado su amigo, Lucas. Es un proyecto de futuro que puede ser realizable,
empieza a darle vueltas a su cabeza. Tiene sus pros y sus contras. Como tantas
cosas en la vida supone un cambio, este es drástico pues supone el cambio de
vivienda, de ciudad y de entorno. A poco que se pone a dar vuelta salen los
inevitables, miedos. Es la seguridad del entorno, lo ya conocido por algo que
se desconoce, en el mismo está que su compañera vaya con él. Ya no existe la
soledad que puede dar motivo para sentir el fantasma. Ella está de acuerdo,
necesitan un cambio y puede ser un estimulo de nueva vida, no termina de estar a
gusto en los trabajos que ha tenido, pero se ha sabido adaptar y los ha
desarrollado con éxito, lo cual le otorga una seguridad que Juan no ha vivido.
A la semana vuelve a ver a Lucas
y le comenta que lo que habían hablado le ha dado pie para llevarlo a cabo. Lucas
le admira porque el no ha sido capaz de dar el paso para hacerlo, pero también confía
en que es posible. Adelante
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