martes, 10 de enero de 2017

EL ESCORPIÓN






El calor del verano en la capital andaluza, muestra un panorama desolador después de la comida. Parece como si todo el mundo, evita pasar por ella aunque sea fugazmente, los turistas se refugian en sus hoteles, para cumplir la costumbre de la siesta. Se paraliza todo hasta la llegada de la apertura de las tiendas que se realiza de una forma pausada, alargando la apertura de unas tiendas a otras, para prolongar lo máximo posible hasta la caída del sol,
Las moscas hacen pereza y buscan el refugio de la sombra. Los aparatos de aire acondicionado emiten su ruido de funcionamiento.
Parece como si el calor retrasara el movimiento de todo ser viviente, las sombras y las terrazas con sus parasoles son buscadas en busca de un aire que no corre. Los camareros retrasan su salida para interesarse por el pedido de los clientes y distraen mirando la televisión que emite cualquier programa. Con desgana sirven los helados solicitados y los cafés con hielo. Mientras un pequeño escorpión, fuera de lugar camina con su uña erecta en busca de su comida. Lo hace, fuera del pequeño parque, abandonado por alguien, en un lugar extraño, recorre los baldosines de la fuente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario