El movimiento pendular oscila de
un lado al otro, con intensidad decreciente una y otra vez. Parece como si
pasara de un extremo al otro para pasar por un punto medio que es donde parara,
justamente en la verticalidad. Algunas personas, dotan al mismo de un motor
para que le impulse y su movimiento sea constante, como queriendo desafiar una
de las leyes gravitacionales. Pero el suministro de energía puede fallar y
entonces conseguirá el estado de perpendicularidad.
Puede que sea comparable a
nuestra vida donde vamos yendo de un lado a otro, pero siempre dependiendo de
la longitud del cordel o cadena y la energía que lo mueve, está puede estar
representada por nuestra propia existencia. Tal vez descubiertos los dos
extremos, queramos elegir con el que nos encontramos más a gusto y es en ese
punto, cada vez que pasamos sobre él, donde más a gusto nos encontramos, siendo
los demás tiempo de paso en espera de volver a pasar sobre él. Desde luego el
movimiento no se detiene cuando queremos por ello forzamos el pendular, para
que lo antes posible vuelva a estar sobre el punto que nos encontramos más
felices. Pero al forzar pasa mas deprisa.
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