Normalmente comienzas una búsqueda
a través del espacio, piensas que tiene que estar en algún sitio, concreto. Hay
gente que está toda la vida desplazándose por el mundo en su búsqueda.
Somos personas que a veces,
parecemos ciegos, seguimos con los ojos cerrados y no paramos de movernos
buscando un objetivo. Tanto esfuerzo cansa y por supuesto desalienta. Lo que da
un resultado de frustración, por no lograr el objetivo. El mundo se convierte
en un sitio que hemos creado a partir de nuestras creencias y realidades
vividas. Lo cual no justifica estar en posesión de la verdad. Esa que nos hace
fuertes.
Si actuamos de otra manera,
posiblemente, consigamos otros objetivos, ni mejores ni peores pero siempre
diferentes, como consecuencia de nuestra manera de actuar. Se vuelve tan simple
como abrir los ojos, nuestra manera de ver las cosas cambia en un instante. Dejamos
nuestra ensoñación particular para comprender otra visión.
Nuestra meta deja de ser una
quimera y entendemos las cosas de otra manera, se abre otra posibilidad. Pero
para ello tenemos que retirar las telarañas pegadas a nuestros ojos para no
distorsionar nuestra visión, pues estas son nuestros prejuicios que distorsionan
nuestro día a día. Nuestra posición.
No hay comentarios:
Publicar un comentario