jueves, 28 de abril de 2016

EL ANILLO PERDIDO






El anillo de plata con brillantes piedrecitas, se lo regalo Juan a María. Pero en uno de sus despistes no sabe dónde lo dejo, desde luego dentro de su casa, pero ha mirado en todos los rincones y no aparece.
Juan le reprocha su despiste, pero a veces, él también tiene los mismos, con lo cual no ahonda en el mismo.
María ha recordado el día que lo llevo por última vez, pero no llega al momento an que se lo quito. Juan había hecho un esfuerzo económico importante por ofrecerle el mismo, su economía no es muy boyante y para él, es una muestra de cariño. María le gusto el detalle pero no le da tanta importancia, la preocupación es por su pareja.
No tiene que ser, la pérdida, como una salida de discusiones, ni llegar a un enfrentamiento que en vez de unir dispersa alejando sentimientos. María se lo hace ver, Juan lo entiende pero no lo comparte, se da cuenta que una grieta empieza a aparecer en su relación. Por la mañana al coger su frasco de colonia, en la parte posterior aparece la joya. Ilumina su sonrisa y corre a enseñárselo. Allí estaba, son sus palabras.

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