Un buen día, el sol esta luminoso,
no hay nubes en el cielo. Juan, sale decidido a tomar un paseo, pero trata de
que sea un caminar consciente, no inconsciente, como puede hacer cualquier día.
El objetivo es sentir todo lo que
ve, oír todo lo que escucha y sentir los olores. De cuanto va a descubrir hoy.
Descubrir es quitar el filtro que
ponemos a las cosas, como el piloto automático en los aviones. Sentir los pasos
como el pie se va acomodando a todas las superficies que va pasando. Sentir
como el aire penetra en los pulmones, hacer una meditación en movimiento donde
sentir nuestros músculos, nuestro cuerpo en relación con el medio que nos rodea
e ignoramos, como los extraños que caminan a nuestro lado o se cruzan.
Juan sabe que ira más despacio
que un día normal, pero hoy su objetivo es sentirse él mismo y lo que le rodea
con ayuda de sus órganos receptores, sin juzgar las cosas que se va
encontrando, para llegar a un parque y llenarse de todo lo que ofrece, aunque
se trate de una isla en un medio desnaturalizado.
Juan va a disfrutar y paladear
todo cuanto está allí.