jueves, 1 de septiembre de 2016

LA LINEA RECTA




Siguiendo, en línea recta, en teoría me tengo que encontrar la ciudad a la que me dirijo. Pero la sinuosidad del camino, que serpentea montañas y un pequeño río, hace que dudes. Hay una pista las poblaciones siempre se crearon donde hay ríos que proveen el bien necesario para la subsistencia. Pero la vegetación, que surge en torno a él, te desvía una y otra vez hasta que empiezas a dudar una y otra vez. El sol esta muy alto y te vale de orientación pero no de confirmación. En estas circunstancias se encuentra Juan, decidió, en su caminar, desviarse de la carretera y cansado como estaba, optó por ir en sentido mas recto, pero olvido que la línea recta no siempre es la mejor decisión. Y observa, en su cansancio, haberse equivocado, pero es tarde para volver. Sus piernas necesitan descanso y eso hará en la siguiente sombra, no es momento de lamentaciones, solo él sabe porque tomó esa decisión que le esta llevando a cuestionarse su manera de proceder y su manera de pensar.

Su cuerpo puede haber descansado pero su mente está fatigada, solo quiere llegar y descansar. Pero ha abierto la maquina del tormento, su cabeza.

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