Cuando se habla de la gente rica,
aquella que posee mucho dinero, se la envidia porque tiene poder, es como
disponer de la libertad. Por ello el objetivo de todo el mundo es tenerlo. Con
el se puede comprar formas de pensar e incluso disponer de la vida de los que
te rodean o de la tuya propia por disponer de la mejor medicina y las mejores clínicas,
donde mejorar tu salud. Como este objetivo se ha metido en la mente de las
personas, es el objetivo a conseguir. Para ello se realizan las más
disparatadas acciones humanas. Que triste cuando reflexionas sobre ello y nunca
analices, aun teniendo todo el capital, nunca encontraras la ansiada libertad,
del poder realizar cualquier cosa, pues este impone su yugo que es antagónico
de la preciada virtud.
Te conviertes en esclavo de unas
apetencias, sobrepasan tus principios morales básicos a la condición humana.
Pero parece que este es el punto
de la diana, donde todo el mundo apunta, sobre todo a nivel social, y ya se
sabe que la mayoría no puede estar equivocada, tenemos que ser nosotros, por
ello es fácil conducir de nuevo al rebaño y volver a posicionar nuestro norte.