Las fechas son un punto de
referencia para el recuerdo, por supuesto pueden ser para bien o para mal. Suponen
un anclaje, cada vez que se toca el mismo se dispara el inconsciente con el
sentimiento ocurrido en esa fecha y automáticamente la cara cambia, las
facciones se ponen duras o se relajan. Es como tocar un botón y salir la
respuesta a la que esta programado.
Al final, las fechas, son como un
índice, en un libro. Puedes hacer el resumen de tu vida con la referencia de
las mismas. Tanto influyen que son los hitos que componen nuestras vidas.
Lo positivo y lo negativo entran
en juego, desencadenando reacciones que nos pueden ayudar o empujar, un poco
más, en el fango.
A veces, la capacidad de
aprendizaje se deja en un lado y es entonces cuando tenemos que repetir las
historias. Surge el porqué tengo que pasar esto de nuevo. Normalmente ocurre
con las cosas negativas, por la única razón cuanto las damos, mucha más
importancia que las cosas positivas que nos pasan a cada momento.
Por ello, el número del día, del
mes y el año puede ser, tan importante o tan banal, como nosotros queramos ser.
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