miércoles, 17 de agosto de 2016

LAS CREENCÍAS




Frente a la barra de un bar, unos amigos debatían sobre las cosas. Hasta que Jesús dijo: Dios no es justo, a lo que seguía un razonamiento para justificar su afirmación.
Curiosamente se quiere personificar a un ente, que no es humano, con las características y los defectos de las personas. Es como si el agua sea comparable con el fuego, así rebate Juan sus argumentos. La religión tiende a personificar a un ser con las características humanas, cosa difícil de hacer.
Jesús no escucha y sigue con su argumentación que existen situaciones, de pobreza, de dolor en personas que apenas pueden hacer frente esas situaciones.
Juan intenta rebatir explicando que por mucho que se haya personificado la imagen de Dios, no existe la materia y por ello no puede ser igual al resto de la humanidad, aunque tengamos la necesidad de aproximación para entender mejor el concepto.
Jesús se vuelve a perder en la argumentación, pero sabe que si Dios es bondadoso no puede permitir que existan situaciones dolientes de otras personas, llámese niños, enfermos o débiles.

Juan sabe que meterse en las creencias de los demás es complicado, por ser uno, de los  pilares base, en nuestras mentes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario