Así está, Juan, ordenando sus
cajones donde guarda las cosas más insospechadas. Sin darse cuenta va
acumulando papeles y cosas que no va a utilizar nunca.
Pero en esa acumulación, existe
un gran caos. Hoy por fin, ha decidido cambiar y ordenar, dentro de esto se
encuentra el tirar.
Los primeros papeles le resultan
difíciles desprenderse de ellos pero según va siguiendo, encuentra el atractivo
de desprenderse. Entre las cosas curiosas se encuentra un tornillo con su taco
de un antiguo aparato. Se plantea para qué demonios lo sigue teniendo. Si ni
siquiera se va acordar que tiene uno, en caso de futura necesidad. El primero
de la lista de cinco, cajones, ha quedado medio vació, es motivo de seguir con
los otros. Sin darse cuenta elimina hasta fotos viejas que nada nuevo le
aportaran.
Aquellas pilas, que estarán
descargadas, también ocupan su espacio. Un viejo mechero esta durmiendo la
noche de los sueños.
Juan va notando que según va
vaciando los cajones se va sintiendo ligero, el aire penetra mejor por sus pulmones
y sus articulaciones están ligeras.
Curiosa la experiencia de vaciar
para llenarse.
Juan piensa que si lo hace con
los recuerdos también sentirá la misma sensación..
No hay comentarios:
Publicar un comentario