Parece que el sistema es el
mismo, pero cuando, Juan intenta acceder a él. Se da cuenta que algo ha
cambiado.
Bueno será cuestión de iniciar de
nuevo. Ese es el pensamiento que tiene, pero cuando de las mismos pasos que
antes empleaba, ya no le da la opción de seguir.
Juan empieza a pensar en pedir
ayuda, se queda bloqueado ante este incidente. Pero reflexiona y comienza de
nuevo el procedimiento. Rellena los datos requeridos y se da cuenta del error
que había introducido las otras tres veces.
Se siente mucho mejor cuando cree
haber encontrado el problema, pero sobre todo de haberlo solucionado él mismo
sin tener que recurrir a la ayuda de nadie, cosa que no le molesta, pero si le
hace sentir más torpe. La sensación de Juan es la que lleva, a tantas personas,
para tener el pilar de encontrarse mal, es la justificación que aclara la
decisión tomada, en su tiempo.
Lo más fácil, hubiera sido
rendirse y mostrarse su minusvalía, pero no ha sido así. El sistema se puede
aprender, como el nombre de los diferentes, árboles o plantas y la edad no es
justificación de no tener la necesidad
de saber más
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