Siempre se busca la armonía con
el medio en que te encuentres, el problema surge cuando crees estar en ella y sin
embargo es una nube distorsionadota, donde no te has dado cuenta, pero vas
aportando todo lo contrario. Esto también le ocurre a otras personas, creyendo
aportar cosas buenas se encuentran emitiendo lo contrario, por supuesto sin ser
conscientes de ello. Con lo cual la buena intención se convierte en un eje
purulento que rompe el estado que se pretende.
Aparece, como por arte de magia,
de una persona y por resonancia llega a otras, lo único que hacen es amplificar
el sonido, la vibración o la sensación, pero de lo emitido.
Puede ser una cosa sin querer
pero es como si hablamos en un local vació y al hablar se produce un eco que
amplifica nuestras palabras. Por ello hay que tomar conciencia de lo que se
emite para evitar que lo que oímos no es una consecuencia de nuestro acto
primero.
Si estas en armonía los
comentarios u aptitudes disturbiadoras sobran, por tanto son prescindibles y
debemos dejar ir tan pronto como aparezcan, pues no son invitadas a nuestra
vida y por tanto a las demás personas.
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