martes, 29 de noviembre de 2016

RESPONSABILIDAD ENDOSADA






Es curioso como tratamos de quitar nuestra responsabilidad para endosársela a otros. Como realizamos cualquier malabar para hacer a otro u otros de nuestra decisión. La curiosidad surge de la observación del comportamiento humano, para hacernos libre de culpa, no hay mayor frustración que pensar que hacemos cosas mal. Eso nos crea una inquietud similar a la del sentir que perdemos la razón. Por ello nos crea un desequilibrio difícil de aceptar.
Nos rebelamos, por ello buscamos chivos expiatorios, normalmente elegimos a los más débiles y curiosamente nos cebamos en ellos como si fueran una gran terapia para eliminar frustraciones. Así de majaderos somos, buscar a quien este por debajo para pisarles y colocarnos encima para poder tener una mayor visión por tanto de poder. Volvemos siempre a lo mismo. Obtención de esa barita mágica que nos hace ser mayores, porque nos encontramos pequeños y buscamos los pequeños escalones para tener un status superior. La pregunta es porque siempre tenemos la necesidad de ser otras personas, sin aceptarnos como somos, con nuestras virtudes y nuestros defectos. Pero sin tener la necesidad de ser otros, que son solo modelos  marcados por nuestro entorno social.
Sin la necesidad de subirse sobre nadie.

No hay comentarios:

Publicar un comentario