La palabra esclavo viene de la
anulación de la libertad personal, por la acción de otro u otros. Parece que
esto desapareció hace muchos años. Pero en este tiempo han surgido nuevos
dueños. Estos no tienen que ser personas sino dependencias como puede ser las
drogas, las diferentes formas.
Surgen los amos abstractos que
siguen creando una dependencia que puede asimilarse a las anteriores cadenas de
esclavos, no solo en retórica sino física.
Estos suelen estar representados
por el tiempo, dinero y la tecnología entre otros, donde las cadenas se han
cambiado por propias sumisiones, donde se creen seguir disfrutando de la tan
preciada libertad, por otra correa. Que te deja tan poco margen como si de eslabones
se tratase.
Se ha implantado con tanta
normalidad que a penas hemos sido conscientes de ello.
El poseer como sinónimo de fuerza
frente a la debilidad imperante de un sistema que nos cuida, alimenta y educa. Los
nuevos magnates han cambiado y llegamos a serlo, nosotros mismos, con nuestras
decisiones.
Hemos cambiado por amos abstractos,
aunque la tecnología suene a material pero se mueve en un espacio que nadir lo
ve, si existen aparatos que dotan de la materia, pero solo eso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario